domingo, 31 de octubre de 2010


El vulcanismo se produce cuando el material fundido del interior de la Tierra sale a la superficie a través de grietas, fisuras y orificios. A este material que sale se lo denomina lava, se caracteriza porque se enfría rápidamente y libera sus gases disueltos. Por otra parte, algunos de los minerales de alta temperatura de consolidación se forman y se separan del magma*. De acuerdo a la viscosidad del material, varían las características de la erupción volcánica. El material básico, que se caracteriza por su alta temperatura, de aproximadamente 1000/1200° C, su bajo contenido de sílice, su elevada fluidez y el rápido desprendimiento de los gases, origina erupciones que no son explosivas. Por el contrario, dan origen a erupciones donde predomina la fracción líquida o lava. El material ácido, que es viscoso, muy rico en sílice, con temperaturas de aproximadamente 600° C, origina erupciones muy violentas, con gran desprendimiento de gases y de la fracción sólida (piroclastos*).
Tipos de materiales de una erupción:
LAVA: Es la fracción líquida de la erupción. Según sea la fluidez, dará origen a relieves diferentes. La lava ácida solidifica rápidamente, tiene escasa movilidad y, por lo tanto, origina volcanes muy cónicos. Es decir, que son más altos que anchos en su base. Al solidificarse tan rápido, impiden la salida de los gases, lo cual origina erupciones muy violentas. La lava básica, al ser pobre en sílice, es muy fluida. Se solidifica muy lentamente, dando, por lo tanto, conos volcánicos que tienen poca altura en relación con su ancha base. Estos volcanes, denominados en escudo, son típicos de las islas Hawai. En ambos casos al solidificarse, la lava da origen a las rocas Ígneas* efusivas o volcánicas.
PIROCLASTOS: Corresponden a la fracción sólida de la erupción. Pueden formarse ya sea a partir de grumos de lava, que son expelidos por la erupción y que se solidifican en contacto con la atmósfera, o bien por fragmentos de rocas más antiguas, que son despedazadas durante la erupción.
CENIZA O POLVO VOLCÁNICO: Con dimensiones menores a 2mm, las cenizas son transportadas a mayor altura, por la violencia de la erupción. Las corrientes de aire de la atmósfera las mantienen en suspensión y las alejan del lugar de su formación.
GASES: Corresponden a la llamada fracción gaseosa. El más importante es el vapor de agua, que puede ser originario del magma* o provenir de aguas subterráneas, que se evaporan en contacto con el material caliente. Otros gases, como el dióxido de carbono, también se liberan el dióxido de nitrógeno y el azufre, que originan las lluvias ácidas naturales y el cloro, Se liberan rápidamente. Como manifestaciones gaseosas del vulcanismo, se pueden mencionar las fumarolas, mofetas y solfataras. Otras formas características son las fuentes termales, que corresponden al agua de lluvia que, al infiltrarse, se calienta en contacto con el material ígneo, se mineralizan y resurge con determinadas características. Son utilizadas en diferentes terapias curativas. Un fenómeno muy conocido es el de los géiseres. Se producen cuando el agua subterránea se calienta hasta el punto de ebullición y el vapor que se forma se proyecta por un orificio hasta la atmósfera, junto con algo de agua y sales disueltas. Estas sales se depositan y pueden dar origen a la formación de azufre.

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